Los mensajes que aparentan ser páginas reales afectan ya a cualquier ámbito de la red, incluidas las redes sociales.
Expertos en seguridad informática han alertado, por ejemplo, de la reciente oleada de este tipo de mensajes contra usuarios Twitter, extendible a seguidores de otros espacios de relación virtual, como Facebook.
Los piratas pueden simular directamente ser una de estas dos redes sociales con el fin de obtener el nombre y contraseña, o envían un enlace que lleva a una página web cuyo objetivo es el mismo, ya que se disfraza de página de inicio. Sigue leyendo
